El huevo es uno de los alimentos más antiguos y universales en la dieta humana, valorado no solo por su accesibilidad y versatilidad culinaria, sino también por su alto valor nutricional. Aporta proteínas de excelente calidad biológica (alredor de 6,5g por unidad), vitaminas (A, D, E, B12, riboflavina, ácido fólico), minerales (hierro, fósforo, selenio, zinc) y compuestos bioactivos como la colina y los carotenoides (luteína y zeaxantina), importantes para la salud cerebral y visual.
En muchas culturas, el huevo ha sido considerado símbolo de vida, fertilidad y renovación, y hoy en día continúa siendo un alimento central en preparaciones tradicionales y modernas alrededor del mundo. Su bajo costo y amplia disponibilidad lo convierten además en una herramienta fundamental en la lucha contra la malnutrición.
Sin embargo, desde mediados del siglo XX, el huevo ha estado en el centro del debate científico debido a su contenido de colesterol dietético (180–200 mg por yema). Durante décadas se recomendó limitar su consumo por la supuesta asociación con enfermedad cardiovascular. No obstante, la evidencia científica más reciente muestra que en la mayoría de las personas sanas un consumo moderado no eleva significativamente el riesgo cardiovascular, y que factores como la calidad de la dieta global, la ingesta de grasas saturadas, el estilo de vida y la condición clínica individual tienen mayor influencia en el perfil lipídico y en la salud a largo plazo.
En este contexto, comprender el verdadero impacto del huevo en la salud es clave para orientar recomendaciones nutricionales equilibradas, que valoren tanto sus beneficios como los matices asociados a su consumo en diferentes poblaciones.
📊 ¿Qué dice la evidencia actual?
- Estudios recientes muestran que, en personas sanas, un consumo moderado (≈1 huevo al día) no aumenta de manera significativa el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
- El impacto sobre el colesterol sanguíneo depende más de las grasas saturadas totales de la dieta que del colesterol proveniente de los huevos.
- En poblaciones con alto riesgo (hipercolesterolemia, enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2), el consumo elevado de huevos puede asociarse a mayor riesgo de eventos cardiovasculares.
- Factores como el patrón dietético global, el estilo de vida y la genética influyen en cómo cada persona responde.
| Aspecto | Lo que parece claro | Lo que aún no se sabe bien / depende del contexto |
|---|---|---|
| Consumo moderado (1-2 huevos/día) en personas sanas | En general, no aumenta mucho el riesgo cardiovascular en ausencia de otros factores de riesgo significativos. | En personas con hipercolesterolemia, enfermedad cardiovascular previa, o dietas altas en grasas, el efecto puede ser mayor. |
| Papel del colesterol dietético vs otras grasas | Grasas saturadas parecen tener un impacto mayor en LDL y riesgo cardiovascular que el colesterol del huevo. | Cómo varía el impacto según genética, microbioma intestinal, composición del huevo (yema vs clara) y método de cocción. |
| Mortalidad total y patologias crónicas | Algunos meta-análisis muestran asociación con mortalidad global y cáncer si el consumo de huevos es alto + colesterol dietético alto. | No es claro si esa asociación es causal, cuánto del riesgo es debido al huevo en particular vs al estilo de vida general. |
| Populaciones específicas | En deportistas y personas sanas con menor ingesta de grasas saturadas, el riesgo es considerablemente menor. | Datos en niños, personas muy mayores, embarazadas aún escasos. |
Recomendación profesional sobre el consumo de huevos
En personas sanas, la evidencia científica actual respalda que el consumo de 2 a 3 huevos al día no representa un riesgo significativo para la salud cardiovascular, siempre que se integren en una alimentación equilibrada y variada. Se aconseja evitar preparaciones fritas y preferir métodos como cocción, hervidos o revueltos con poco aceite.
En deportistas, debido a su mayor gasto energético y requerimientos proteicos, esta ingesta puede ser incluso superior, siempre que se ajuste al plan nutricional individual y se combine con una adecuada distribución de macronutrientes.
En personas con patologías crónicas (hipercolesterolemia, diabetes tipo 2, enfermedad cardiovascular), se recomienda moderar el consumo y evaluarlo de manera personalizada junto a otros factores dietéticos y de estilo de vida. Aunque algunas guías actuales dicen 2-3 unidades/semana, esto debe individualziarse.
💡 En conclusión: el huevo es un alimento nutritivo, seguro y rico en proteínas de alto valor biológico, que puede formar parte de una dieta saludable, adaptando la cantidad según las características de cada persona.

Consulta siempre con tu nutricionista para personalizar tu consumo según tus necesidades y perfil de salud.
Referencias
- Formisano E, Lopes Neri LdC, Caffa I, Borgarelli C, Ferrando MR, Proietti E, et al. Effect of egg consumption on health outcomes: An updated umbrella review of systematic reviews and meta-analysis of observational and intervention studies. Nutrition, Metabolism & Cardiovascular Diseases. 2025 May;35(5):103849. DOI:10.1016/j.numecd.2025.103849
- Zhong VW, Van Horn L, Cornelis MC, Wilkins JT, Ning H, Carnethon MR, Greenland P, Mentz RJ, Tucker KL, Zhao L, Norwood AF, Lloyd-Jones DM, Allen NB. Associations of dietary cholesterol or egg consumption with incident cardiovascular disease and mortality. JAMA. 2019;321(11):1081-95.
- Godos J, Micek A, et al. Egg consumption and cardiovascular risk: a dose–response meta-analysis of prospective cohort studies. Nutrition (Burbank, Los Angeles County, Calif.). 2021; doi:10.1016/j.nut.2021.110810.
- Darooghegi Mofrad M, et al. Egg and Dietary Cholesterol Intake and Risk of All-Cause, Cardiovascular, and Cancer Mortality: Dose-Response Meta-Analysis of Prospective Cohort Studies. Frontiers in Nutrition. 2022;9:878979. doi:10.3389/fnut.2022.878979.
Por Álvaro Farfán Díaz
Nutricionista, MSc, PhD (c)